En fin... hoy nos iremos a la playa de las catedrales o "praia das catedrais" es un punto en la costa de Lugo en donde las corrientes y los nudos hacen que las subidas y bajadas de marea sean impresionantes. La mayoría de la gente sólo disfruta de la bajamar porque es el momento en que se puede pasear por la arena y caminar entre formaciones rocosas que parecen imitaciones de los arbotantes de las catedrales, de ahí el nombre de esta playa. Ese paseo es algo que tengo pendiente porque la única vez que fui la marea ya andaba de subida y no pudimos acceder a la parte de la playa que tiene esas curiosas formas, tuve que conformarme viéndolo de lejos. Pero por contra, tuvimos la oportunidad de ver la playa en pleamar ¡y qué pleamar más sobrecogedora!. Para algunas personas el ver el mar con tanta ferocidad le inquieta e intranquiliza pero a mi... aunque también me produce una cierta intranquilidad curiosamente me relaja mucho, muchísimo, supongo que me inmersiona en un extraño estado de catarsis consciente y controlada... En fin... vamos con las fotos, prometo que cuando consiga darme ese paseo con bajamar colgaré las fotos correspondientes para que se pueda observar mejor la diferencia.

Siento que no puedan apreciarse mejor las formas de los arbotantes naturales...
En la siguiente nos adentramos por una de las grietas o semigrutas que tanto abundan...

De cerca...

De lejos...

Intentar encontrar las escaleras pues luego veréis una foto con pleamar y os sobrecogerá si en ésta sois capaces de encontrar el detalle de las escaleras...

Continuando con el breve paseo entre la bajamar y la pleamar...

Más tarde, todo esto, estará cubierto por el mar. Hay que tener en cuenta que en este punto las mareas hacen subir el nivel entre 4'5 y 6 metros... Por tanto toda roca que se ve un poco más oscura de lo normal puede ser considerada como límite. Sencillamente resulta sobrecogedor...

Y ahora, en esta foto podéis ver a mi amigo Karlos....uuuuummmm...pretendía llegar a la parte de la playa donde están los arbotantes pero para ello debía de pasar por el lugar que veis en la foto. Las rocas por las que caminaba tenían una media de altura de 0'5m y no hay que olvidar que la marea seguía subiendo y por tanto cubriendo cada vez más la escasa superficie sobre la que caminar... en fin... él podrá burlarse de mi poca habilidad de por vida (y de hecho creo que lo hará) pero por mi parte también (de por vida) no podré por menos que recriminar su locura tintada de insensatez y temeridad...

Y he aquí el resultado de la travesía... ¡¡vamos, un chapuzón primaveral...!!

¿Verdad que hace un momento os instaba a encontrar la escalera en una foto? pues esta es la razón... Aquí empiezan las fotos ya con pleamar y son... uuuuffff... impresionan o por lo menos a mi siguen impresionándome.

Y esta otra es desde lo alto de las escaleras, todo lo que cubre el agua por la mañana anduvimos paseando por la arena. Y para alguien que sólo ha visto las imperceptibles subidas de marea del Mediterráneo... esto se convierte en todo un espectáculo.

Y el espectáculo continua. ¡¡Qué poder el de la naturaleza!!



Si después de todo esto no os quedáis con ganas de visitar a praia das catedrais... supongo que debe de ser porque el mundo en el que vivís os resulta indiferente.
"La naturaleza puede vivir sin el ser humano, pero el ser humano no puede vivir sin la naturaleza"


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